La figura del Community Manager cada vez es más notoria en el mundo profesional, por eso aquí os ofrecemos el manual del buen Community Manager.

Conocimiento del medio y de los medios.

Para realizar bien esta tarea no vale solamente que te gusten las redes sociales, además hay que formarse. Hay que conocer las técnicas, estrategias y herramientas (que son infinitas) y saber cómo emplearlas para sacar el mayor rendimiento posible de tu trabajo. Y no solo hay que ser conocedor de las técnicas del marketing digital sino también del sector al que se dedica la empresa para la que se trabaja. Uno es más eficaz cuando sabe de lo que está hablando y de esta manera se puede establecer un contacto más próximo con el público, que buscará en el Community Manager consejo, opinión y complicidad.

 

La creatividad es fundamental.

Se requieren muchas dosis de creatividad, ser original, innovador, darle ese punto particular muy tuyo que te diferencia de los demás y que es difícil de imitar. Ocurrencia para tener siempre algo que decir o una buena imagen que mostrar, que sorprenda, que impacte, que despierte interés para lograr interactuar. Y rapidez mental para no quedarte en blanco o sin saber qué contestar o cómo reaccionar ante cualquier situación, por muy incómoda que sea. Y es que en muchos casos el silencio no es la respuesta más adecuada.

Renovarse o morir, un Community Manager debe estar actualizado siempre.

El buen Community Manager es un profesional en constante proceso de aprendizaje. Para ello hay que ser un apasionado del marketing digital y estar dispuesto a una formación continua. En este sector de reciente aparición, la creación de nuevas técnicas, herramientas, estrategias y nuevas tendencias están al orden del día y hay que estar alerta para conocerlas y aprovecharlas. Tampoco hay que olvidar que hay que estar al tanto de nuestra actualidad.

Realizar labores de atención al cliente.

La atención al cliente es un factor clave en el trabajo de un Community Manager y es que él será el portavoz de la marca ante sus seguidores y el portavoz de los clientes ante la marca. Es el intermediario entre los dos y esto supone una atención impecable. Por ello tiene que gustarle la comunicación y el relacionarse con los demás.

La empatía y la asertividad son dos cualidades más que deseables para desarrollar sus funciones. Ser calmado también será importante para saber aceptar las críticas de buen modo y tener paciencia con los que no lo son. Hay que ser respetuoso y tolerante. El sentido del humor será un aliado perfecto para despertar simpatía, animar a la interacción y afianzar las relaciones. Para ser un buen Community Manager hay que tener carisma.

Con todos estos consejos estamos seguros de que triunfarás.